España iniciará su recuperación en 2021 pero será un año complejo y sólo el primer paso de un trienio necesario para recuperar lo perdido en el 2020.

Los fondos europeos serán claves, en un contexto en el que los españoles debemos mantener la autoestima y confianza en nuestras posibilidades.

La ministra española de Economía, Nadia Calviño, aseguró durante la reciente celebración del Foro de inversores Spain Investors Day que “lo que denominábamos incertidumbre, hace ahora sólo un año, ha cobrado un nuevo significado después de todo lo que hemos vivido en este periodo”.

La realidad económica mundial, europea y española ha sido muy dura. El Banco de España acaba de mejorar sus estimaciones sobre la caída de nuestro PIB durante 2020 que, definitivamente, estará entre el 10,7% y el 11,6%, datos alineados con los de la OCDE -un 11,6%- e inferiores a los pronosticados por el FMI que lo sitúa en el 12,8%. Pese a que se diera el mejor de los escenarios, España será con seguridad el país de la OCDE con mayor caída anual de su economía. Nuestra alta dependencia de algunos de los sectores más afectados por la pandemia como la restauración, el ocio, viajes o turismo en general, han sido un lastre insalvable.

Dicho esto, debemos ser optimistas de cara a un 2021 complejo y que mantiene las incertidumbres. Pese a que el salto en el calendario al año nuevo no haya hecho sino empeorar las cifras de contagios y fallecidos por la pandemia, y hasta hayamos visto cómo la climatología se aliaba para helar las previsiones, en una visión de medio y largo plazo hay tres circunstancias claves que explican porqué debemos mejorar.

La primera es la aparición de no una, sino varias vacunas. La segunda son los fondos europeos de recuperación y la oportunidad única que se nos presenta para aprovecharlos y salir de la crisis como un país más sostenible y digitalizado y, la tercera, la capacidad de resiliencia de los españoles La confianza en nosotros mismos creció con respecto a años anteriores y nos toca ahora demostrarlo.

Vacunas

Ni los más optimistas imaginaron que pudiera ser posible que, en menos de un año desde que saltaran todas las alarmas, varias farmacéuticas, apoyadas por líneas de investigación iniciadas en todo el mundo, pudieran comercializar varias vacunas contra el covid19. Se ha conseguido en un tiempo récord y la capacidad demostrada por la ciencia a nivel mundial, crea sin duda un nuevo precedente. En el caso de España, la vacuna que está desarrollando el CSIC será también una realidad este mismo año.

Liquidez

El Banco de España sitúa nuestro crecimiento en 2021 por encima del 4% en el peor de los casos y en torno al 8% en el mejor. Según el FMI, España podría crecer por encima del 6% durante el actual ejercicio -aunque será un crecimiento desigual en el que los más damnificados serán, una vez más, las pymes y autónomos-. Pese al posible cierre de una de cada diez pequeñas empresas en nuestro país durante el ejercicio en curso, el 2022 deberá seguir aportándonos crecimiento en términos absolutos de entre un 4 y un 5 % de nuestro PIB.

La Unión Europea ha creado el denominado NextGenerationEU, el instrumento diseñado para vehicular la recuperación de la economía del viejo continente que, sencillamente ha estado parada o, en el mejor de los casos, sigue a medio gas. Se van a poner en circulación 1,8 billones de euros en el trienio 2021-2023 y España será el país más beneficiado de dichos fondos. De hecho, 1,3 puntos porcentuales de nuestro crecimiento previsto para este año se conseguirán gracias a los 27.000 millones de euros que la UE inyectará en 2021 a fondo perdido en nuestra economía, de un total de 79.529 millones que recibiremos hasta 2023. Entre los mayores e inminentes desafíos tenemos el compromiso moral de evitar que el paro supere el 20%, pese a previsiones duras como la de la OCDE que lo elevan al 25,5% para el ejercicio en curso.

Como país, debemos aprovechar las circunstancias para transformar sectores claves de nuestra economía y, al igual que el resto de nuestros vecinos europeos, sumar para hacer una Europa más ecológica y más digital. El Gobierno de España ha reivindicado, además, que debe ser un crecimiento inclusivo y que se aprovechará esta oportunidad única para modernizarnos. Sectores manufactureros y los más digitalizados liderarán el repunte económico y está por ver qué soluciones se adoptan para la transformación necesaria de nuestro sector turístico, de ocio o el de la restauración.

Confianza

La tercera clave es la confianza que los españoles debemos demostrar en nosotros y hacer gala de la resiliencia que nos caracteriza. Según los últimos datos compartidos por el Real Instituto Elcano, el nivel de autoconfianza de los españoles en 2020 se situó, por primera vez, por encima de la percepción que tenían el resto de europeos de nosotros mismos. Era llamativo constatar que un alemán o un francés confiaban más en España que los propios españoles, pero parece que empezamos a superar viejos fantasmas y complejos. Esta autoconfianza será, sin duda, un hito clave para perseguir una recuperación que se conseguirá y que nos hará más fuertes.

Nuestro país se sitúa en el puesto número 13 del ranking de los países con mejor reputación del mundo de un total de 55 países según el Real Instituto Elcano. Los europeos de las economías más desarrolladas siguen viendo a los españoles como gente de buen talante, con alta calidad de vida y a España, como un país con enorme atractivo natural y posibilidades de ocio y entretenimiento. Lamentablemente, el reconocimiento de nuestra tecnología o innovación y el de nuestras marcas y empresas es bajo y está, posiblemente, infravalorado con respecto a nuestras realidades.

Ya sabemos que la reputación es la suma de la realidad más el reconocimiento que se hace de dicha realidad por lo que, si lo segundo no está alineado con lo primero, deberemos seguir trabajando mucho y bien desde las instituciones, empresas y ciudadanía para solucionar estos gaps y mejorar nuestra reputación en el mundo. Por último y no menos importante, nuestra “calidad institucional” -que sufrió en la anterior crisis económica- se sitúa en un estado medio que es preciso mejorar; y es que nuestra democracia, aunque joven, debe demostrar su solidez, ejemplaridad y firme alineamiento con los valores europeos compartidos y validados por todos los países miembros de nuestra UE.

Sebastián Cebrián Gil
CEO de Villafañe & Asociados Consultores

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