Hace unos meses, allá por abril, cuando llevábamos unas semanas sumergidos en la pandemia provocada por el coronavirus, desde V&A decidimos poner en marcha un estudio con 96 CEOs españoles y latinoamericanos para ver cómo les estaba afectando la pandemia y cómo creían que iba a ser el futuro. Durante el mismo periodo, también consultamos a nuestro panel de expertos de diferentes ámbitos y especialidades del management sobre la valoración del liderazgo de los principales CEOs españoles durante la crisis del COVID-19.

Las conclusiones de ambos estudios mostraron, por una parte, ese nuevo perfil de liderazgo de los principales directivos de las empresas y CEOs enfocados principalmente en proteger a los diferentes stakeholders clave de sus organizaciones; por otra, el reconocimiento con una valoración positiva por parte de 84% de los expertos consultados sobre la actuación de los lideres empresariales españoles y el compromiso demostrado con la sociedad en la gestión del coronavirus.

Ahora, más de siete meses después de la aparición del COVID-19, la situación y los efectos de la pandemia y la crisis socioeconómica que de ella se derivan, se han alargado más de lo que nos habría gustado. Muchos han sido los presidentes y CEOs que han actuado como los primeros portavoces de su compañía durante la pandemia y que han intentado ponerse a disposición de sociedad y gobiernos, actuar de forma proactiva para conciliar intereses e involucrar a los diversos actores de la sociedad, así como transmitir mensajes tranquilizadores y de optimismo, e incluso establecer canales de comunicación cercanos con los que interactuar con los ciudadanos y sus diferentes grupos de interés.

Estas actuaciones nos llevan a preguntarnos: ¿qué perfil deben adoptar los líderes para no dañar e incluso para impulsar la reputación de las compañías que dirigen en este contexto tan sensible? ¿qué se espera de los líderes? ¿van a cambiar o aparecer nuevos atributos o cualidades necesarias en los primeros ejecutivos?

Durante este tiempo, han sido muchos los webinars, eventos y publicaciones que se han generado alrededor del liderazgo, motivados por esa importancia que han tenido los líderes, y que ha puesto de manifiesto el impacto que pueden tener en el reconocimiento de los grupos de interés.

Sin embargo, desde Villafañe y Asociados, que llevamos más de quince años evaluando y gestionando el liderazgo reputacional de muchos grandes líderes en España, seguimos defendiendo que el perfil de liderazgo debe construirse en base a lo que es más adecuado para la compañía de la que están al frente. Los líderes empresariales no están -ni deben estar- trazados todos con el mismo patrón y no existen características únicas ideales de liderazgo que puedan ser extrapolables al conjunto de líderes -aun cuando sí se pueda determinar y tener en cuenta, por supuesto, la importancia en general de algunos atributos de liderazgo y las expectativas y demandas de los stakeholders—.

Como ejemplo sencillo, no es lo mismo un líder social, como la muy famosa Greta Thunberg; que un líder filantrópico a nivel mundial como Bill Gates; que un primer ejecutivo de una empresa del IBEX 35.

Para formalizar esa transferencia reputacional es importante identificar cuál es el tipo de liderazgo que más necesita la compañía y utilizar metodologías empíricas, sólidas y rigurosas. Métodos que permitan integrar los atributos personales del líder con los valores corporativos,

y que tome en cuenta los objetivos de la compañía y las demandas de los grupos de interés hacia la propia organización. No actuar solo desde la búsqueda del impacto mediático y desde un aspecto particular, sino entendiendo que el liderazgo es altamente determinante de la reputación de una empresa y, por tanto, no debe ser tomado a la ligera.

Para responder a las cuestiones de qué se espera de los líderes ahora y si van a cambiar atributos demandados, tendréis que esperar solo unas semanas. Hemos vuelto a consultar a nuestro panel de personas altamente informadas para preguntarles su opinión, y compartiremos en otro artículo los resultados.

Lo que no cabe duda es que esta pandemia global nos está haciendo a todos, organizaciones y personas, replantearnos nuestro rol en el conjunto de la sociedad y cuál es la manera más adecuada en la que podemos aportar. Y el mejor liderazgo desde el punto de vista de la reputación, aun en tiempo de crisis, es el que más contribuya a la reputación corporativa.

Lucía García, Directora de Consultoría en Villafañe & Asociados Consultores y
Axel Dávila, Consultor y Country Manager de Villafañe & Asociados

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