Una imagen positiva
constituye un requisito imprescindible para el desenvolvimiento
eficaz de cualquier empresa en la relación con
sus stakeholders.
Existen, no obstante, diversas concepciones sobre la imagen
corporativa que conviene deslindar. Frente a la imagen
cosmética de una organización, que a veces
es el resultado de campañas coyunturales con efectos
efímeros, en Villafañe & Asociados pensamos
que la imagen debe ser una síntesis de la identidad
corporativa.
La imagen corporativa es la integración en la mente
de sus públicos de todos los inputs emitidos por
una empresa en su relación ordinaria con ellos.
La imagen hay que entenderla integralmente, como la suma
de experiencias que alguien tiene de una organización,
las cuales se reconstruyen en la mente de cada persona
como una gestalt.
Si esas experiencias no son positivas la imagen tampoco
lo será.
Estos inputs corporativos, y las experiencias que producen
en todos los públicos de la empresa, constituyen
la proyección que hace la empresa de su identidad
corporativa a partir de su comportamiento corporativo,
su cultura organizacional y su comunicación.