Inmersos como estamos hoy en día en una crisis colosal sobrevenida, resulta complejo tratar de alzar la vista y analizar desde un punto de vista global el futuro más allá de 2021. En tanto en cuanto no se encuentre y aplique una vacuna contra el Covid-19 nuestro foco está, lógicamente, puesto en el hoy y en el aquí. Pero la pandemia será vencida, de eso no debe cabernos duda. A un alto precio, pero el virus será doblegado.

Cuando eso ocurra un sentimiento de euforia y triunfo probablemente recorra el mundo entero y, como decía mi buen amigo Leopoldo Abadía, veremos una recuperación económica en “V”. Resulta fundamental que ese momento de auge sea aprovechado y no perdamos de vista el momento que estamos viviendo.

Debemos recordar que apenas unos días antes de que el Covid entrase en nuestras vidas, Europa, España incluida, y muchos otros países estaban declarando la Emergencia Climática y con ella, la necesidad de avanzar de forma acelerada hacia una economía baja (o nula) en carbono que evite que el clima cambie drásticamente y ponga en peligro nuestra propia supervivencia y la de nuestra civilización en este planeta.

La pandemia y el confinamiento que la misma obligó a adoptar permitió que, por un momento, todos pudiésemos ver el espejismo de un mundo sin la acción del ser humano. Los ríos volvían a correr limpios, los pájaros volvían a oírse, el aire de la cuidad era respirable… pero no fue más que un breve espejismo y pronto la contaminación saturó nuestro cielo, el tráfico nuestras carreteras y el plástico nuestros ríos y mares. El planeta sigue calentándose, los huracanes llegan a Europa e incluso al Mediterráneo, el polo se derrite haciendo que el mar aumente y desaparezca la arena de las playas, las sequías, las olas de calor y en consecuencia los incendios devastan nuestros bosques… y esto no es más que el principio.

Pero en el horizonte no todo son malas noticias. Ursula von der Leyen presentaba al comiendo de este año el ambicioso Green New Deal para dotar a la economía europea de fondos que permitiesen transformarse drásticamente antes de 2030. Además a este programa se le ha unido el Fondo de Reconstrucción tras la pandemia, con lo que en los próximos años se va a dar el caso excepcional de que el problema no será tener el dinero para acometer proyectos que reverdezcan nuestra economía, sino ser capaces de diseñar y ejecutar dichos proyectos. Nuevos modelos de movilidad, rehabilitaciones urbanas integrales, reforestaciones masivas, impulso a las energías renovables y a la eficiencia energética, industrias más limpias y no dependientes de los combustibles fósiles, modelos reales de economía circular que no agoten los recursos…

… el tablero está abierto para todos los que quieran y sepan aprovecharlo. La cuenta atrás ya ha empezado. En sus marcas, listos…

Alvaro Rodríguez de Sanabria.

Coordinador general en España de Climate Reality Project Europe y Head of Public Affairs & Brand de Ferrovial

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