Entrevista V&A

P. ¿Por qué las empresas deben integrar la RSC en su estrategia corporativa?

R. Gestionar la RSC, de forma integrada con el negocio, es una de las demandas más importantes que reciben hoy en día las compañías por parte de sus stakeholders. Más allá de los aspectos puramente económicos, las empresas que quieran formar parte del futuro, deben involucrarse en la resolución de problemas sociales, ambientales o económicos que, alineados con su razón de ser, demuestren un compromiso y un posicionamiento real ante estos desafíos.

Gestionar el negocio de forma responsable, situando este intangible en el centro de la estrategia empresarial, le permite a las compañías, en un entorno globalizado, generar diferenciación y posicionarse como una empresa comprometida; un aspecto que no solo aporta valor a la compañía en el presente sino que le asegura reconocimiento y permanencia en el tiempo.

 

P. ¿Dirías que la RSC ya está completamente normalizada en el ámbito empresarial o todavía queda trabajo por hacer?

R. Queda mucho camino por recorrer para que la RSC esté normalizada en el ámbito empresarial. Aunque para muchos, entre los que me incluyo, gestionar un negocio de forma responsable es sinónimo de buenos resultados y beneficios; todavía existen los que piensan que la RSC es filantropía y, en consecuencia, no le prestan la atención que merece, ni disponen de tiempo ni de recursos para su gestión.

No obstante, vale decir que cada vez existe más consenso por parte de todos los públicos implicados (inversores, reguladores, empleados, sociedad, clientes, gobiernos) en que impulsar una gestión responsable genera beneficios para todos y, por el contrario, quedarse de brazos cruzados va en detrimento de la economía y el crecimiento de los mercados.

Aunque podríamos mencionar varias iniciativas que se han puesto en marcha en los últimos años para intentar normalizar la RSC y crear consciencia sobre la importancia de su gestión, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) creo que son un buen ejemplo de esta apuesta colectiva que busca impulsar buenas prácticas en post del progreso global al que se aspira.

«La RSC debe integrar las demandas de la sociedad para que sea efectiva y genere valor tanto a la compañía como a los stakeholders»

 

P. ¿Qué vínculo existe entre RSC y reputación?

R. La RSC y la reputación están estrechamente relacionados ya que, aunque son conceptos que en ocasiones suelen confundirse, la RSC es una pieza clave en la construcción y gestión de la reputación; sobre todo en estos tiempos, en que la población mundial (el 64% según el Barómetro Edelman 2018) considera que las empresas deben liderar la solución de las principales problemáticas sociales y, en esta línea, demandan marcas auténticas que cuenten con un propósito corporativo conectado con un objetivo social, ambiental o económico.

En este sentido, en Villafañe & Asociados entendemos la RSC como el buen comportamiento de una compañía con sus grupos de interés, siempre integrada en la estrategia empresarial y en línea con los objetivos de negocio. De esta forma, una compañía que gestione su responsabilidad de forma estratégica, junto a otros factores que inciden también la construcción de una sólida reputación, serán compañías más confiables –un valor casi en extinción en los últimos años y que, según el Barómetro de Edelman 2018, aún no logra recuperarse- y, por ende, tendrán más ventajas sobre sus similares.

 

P. En términos generales, ¿qué pasos debe dar una empresa que aspira a ser socialmente responsable?

R. Para que una compañía pueda gestionar la RSC de forma realmente estratégica debe ser consciente de que este es un intangible transversal, que impacta e involucra a todas las áreas de negocios y que, además, debe integrar las demandas de la sociedad para que sea efectiva y genere valor tanto a la compañía como a sus stakeholders.

En este sentido, una compañía que aspire a ser socialmente responsable debe identificar cuáles son los temas más relevantes sobre los que debe basarse su hoja de ruta, en función de la relevancia para sus grupos de interés y el impacto en su negocio.  Una vez que tenga estos temas identificados, debe definir un posicionamiento diferencial y desarrollar la política de RSC y los marcos de actuación por los que se guiará la compañía. Finalmente, es importante establecer indicadores de medición que permitan evaluar la estrategia implementada y contabilizar los resultados alcanzados.

 

P. ¿Podrías escoger alguna iniciativa que haya contribuido con éxito a mejorar la RSC de una empresa?

R. Una iniciativa destacable de mencionar y que ilustra el escenario actual en el que nos desenvolvemos es la carta que Larry Fink, CEO de BlackRock, envió a los CEOs de las compañías en las que invierte. Bajo el título A sense of purpose este directivo afirma que “sin un propósito social, ninguna empresa, ya sea pública o privada, puede alcanzar su máximo potencial” y anima a las empresas a “crear valor pensando en el largo plazo y a trabajar para construir un mejor marco que sirva a todos sus grupos de interés”. Aunque la carta fue enviada a principios de 2018 creo que resume todo lo comentado y evidencia la necesidad de contar con empresas cada vez más responsables y comprometidas socialmente.

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