Por: Candela Aldao

Se dice que vivimos en una sociedad que cada vez está más concienciada, conectada y es más exigente. La sostenibilidad comienza a ser una de las principales preocupaciones de los ciudadanos a nivel global, y la tendencia será cada vez mayor con la llegada de las nuevas generaciones. Según la encuesta anual Global Shapers difundida por el Foro Económico Mundial, la generación de los millennials cree que el cambio climático y la destrucción de la naturaleza es el desafío más importante a los que nos enfrentamos.

Llevándolo al mundo empresarial, la conclusión es clara: si hoy premiamos a aquellas compañías que ponen el foco en cómo ganan sus beneficios y no solo en cuánto ganan, dentro de unos años, este elemento pasará de ser algo diferencial a ser algo que sencillamente se dará por hecho.

Hacemos un análisis de la estrategia de RSC de las empresas españolas referente en sostenibilidad: Inditex, CaixaBank e Iberdrola.

En este sentido, las principales compañías españolas llevan años trabajando para incorporar los criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ASG) a la estrategia de negocio. Prueba de ello es que de las 35 empresas que han formado parte del Ibex en estos últimos 10 años, casi un 50% de ellas han estado presentes en el prestigioso índice DJSI World.

Aunque queda mucho camino por recorrer, partimos por tanto, de una buena base para enfrentar los retos del futuro. Pero, ¿Qué prácticas han implantado aquellos que van a la cabeza y están a la vanguardia en sostenibilidad en nuestro país? ¿Cuáles son las claves que están haciendo que la RSC actúe internamente como un verdadero vector de competitividad empresarial?

Para responder a esta pregunta hacemos un análisis de la estrategia de RSC de las empresas españolas referente en sostenibilidad, tomando como base de análisis las compañías que han estado presentes tanto en el DJSI, como en el top 5 de las empresas del ranking Merco Responsabilidad y Gobierno Corporativo en los últimos cinco años: Inditex, CaixaBank e Iberdrola.

La respuesta en cinco claves:

1. Del escepticismo a la convicción al más alto nivel

La RSC se ha colado en las agendas de los máximos órganos de gobierno de las compañías. Los Consejos de Administración han asumido que una de las premisas básicas para el éxito de su proyecto empresarial es asegurar la integración de la RSC y la sostenibilidad en la formulación de la estrategia corporativa y en el despliegue del negocio.

En línea con el Principio 24 del Código de Buen Gobierno de la CNMV, los Consejos de Administración de las compañías analizadas han asumido como una tarea propia el aprobar la definición de responsabilidades y la política de RSC, asegurar que estos dos aspectos se cumplen mediante un plan estratégico transversal, consultar a los grupos de interés y rendirles cuentas y supervisar y controlar el desempeño frente a los objetivos establecidos.

Para ello, todas han incluido nuevas competencias en comisiones establecidas para la supervisión del desempeño de la organización en estas cuestiones. En el caso de Inditex se encuentra en manos de la Comisión de  Auditoría y Control, en el de CaixaBank en la de Nombramientos. Destaca en este sentido Iberdrola, quien ha creado una comisión ad hoc: la de Responsabilidad Social Corporativa.

2. Es una tarea del día a día, que todos en la organización deben interiorizar y vivir

Para garantizar que los compromisos adquiridos por la compañía con la sociedad y el medio ambiente se cumplen, existen toda una serie de políticas, criterios y códigos que marcan las pautas de desarrollo interno y rigen el comportamiento y actuación de los empleados en su trabajo diario. Gracias a estos mecanismos, las compañías aseguran que los valores y principios éticos se encuentran de forma intrínseca en todos los procesos que determinan decisiones y comportamientos.

Así, los referentes analizados disponen de una Política de Responsabilidad Corporativa -aprobada por el Consejo de Administración-, y de otras políticas que, dependiendo de la naturaleza del negocio, velan por la mitigación de riesgos asociados a su cadena de valor:

  • En el caso de Inditex, la compañía también cuenta también con Política de Seguridad y Salud, Compras y Contrataciones, Prevención y Mitigación de acoso sexual en la India, Cuentas y Perfiles Oficiales en Internet y Redes Sociales, DD.HH. e Inversión en la Comunidad.
  • En el caso de CaixaBank, la entidad dispone de Política de Derechos Humanos, Anticorrupción o Política de Control y Gestión del Riesgo Fiscal, o la de Desarrollo de producto.
  • En el caso de Iberdrola, la compañía cuenta con Política de Relaciones con los Grupos de interés, Innovación, DD.HH., Calidad, Seguridad corporativa, RR.HH., Gestión del Conocimiento, Reclutamiento y Selección, Igualdad de Oportunidades y Conciliación, Seguridad y Salud Laboral, Medioambiental, Contra el Cambio Climático, y Biodiversidad.

Además, todas las compañías analizadas disponen de un Código Ético y, en la mayoría de los casos, de un canal de denuncia que vela para que dicho código actúe de forma efectiva y de comités específicos para su gestión interna. Por los riesgos asociados a la cadena de aprovisionamiento, Iberdrola e Inditex disponen también de un código de conducta para terceros: sus proveedores.

3. Poner foco en el cómo, y no sólo en el cuánto

Tener una visión integral de la RSC como forma de “hacer bien el propio negocio” es algo que los referentes en sostenibilidad del país se han puesto por bandera. Las empresas analizadas no solo consideran aspectos financieros en su modelo de negocio, sino también aspectos relacionados con el bienestar de los empleados, con su contribución a la sociedad, el respeto por el medio ambiente o la transparencia, entre otros.

Se demuestra así que la preocupación por integrar la sostenibilidad en toda la cadena de valor es una constante. Destaca especialmente el caso de Inditex, quien lleva años trabajando para eliminar los riesgos asociados a su compleja cadena de aprovisionamiento, a través de lo que denominan Right to Wear, iniciativas concretas y especializadas por áreas, entre las que se encuentran:

  • Protocolos de salud y seguridad de producto que recogen las mejores prácticas y más exigentes regulaciones.
  • Metodología de auditoría social que asegura que todos los productos han sido fabricados en cumplimiento con el Código de Conducta de Fabricantes y Proveedores.
  • Estrategia que vela por una fabricación y comercialización de productos respetuosa con el medioambiente.
  • Acciones de inversión en programas sociales con las que fortalece sus lazos con las comunidades en las que está presente.

La sostenibilidad forma parte de su ADN, y ello permite mejorar su eficiencia operativa, le ayuda a capitalizar el valor de sus grupos de interés, y constituye un escudo vital para evitar o minimizar posibles riesgos reputacionales.

4. Abarcarlo todo no es posible. Hay que marcar prioridades

Las compañías analizadas escuchan activamente las expectativas y necesidades de sus grupos de interés, y entienden que saber qué se espera de ellas les dará las claves para decidir dónde deben de poner el foco, porque una cosa está clara, ni los recursos son infinitos, ni tiene sentido invertir en cuestiones que no interesan a nuestros stakeholders, ni nos permiten ser más competitivos y eficientes en el desarrollo de nuestro negocio.

Para establecer estas prioridades, las tres compañías analizadas utilizan una herramienta común: el análisis de materialidad. Este sistema consultivo les permite determinar los temas que más preocupan a sus grupos de interés y saber en qué medida impactan en el modelo de negocio y a la inversa.

Ejemplo de matriz de materialidad de Inditex

La materialidad es, además, uno de Principios de Reporte de GRI  para la elaboración de la Memoria Anual Corporativa en el que se establece que el informe anual ha de integrar aquellas cuestiones que reflejen los efectos económicos, ambientales y sociales significativos de la organización; o que de alguna forma influyan en las evaluaciones y decisiones de los grupos de interés.

5. Después de un buen trabajo llega el reconocimiento

Esta forma de gestión, además de mitigar los impactos negativos asociados al  negocio y de maximizar los positivos, ha llevado a estas grandes compañías a estar presentes en los índices de sostenibilidad referentes a nivel mundial y a ganar múltiples premios y reconocimientos en la materia. Esto proporciona un sello de garantía a todos los stakeholders, especialmente a los inversores, a la vez que pone en valor las fortalezas de la Compañía frente a sus competidores.

CONCLUSIONES Y RETOS

En definitiva, vemos como existen compañías que han entendido cuál es el verdadero valor de situar la sostenibilidad y la ética en el centro del negocio, y es que como dijo William Clay Ford Jr de Ford Motor Company, “Crear un negocio fuerte y construir un mundo mejor no son metas contradictorias: ambas son ingredientes indispensables para el éxito a largo plazo”, y de esto, después de este tiempo de crisis, necesitamos mucho.

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