Desde hace 16 años, Villafañe & Asociados viene desarrollando el programa Prolíder, que analiza el liderazgo de los directivos y empresas españolas y latinoamericanas a través de consultas a periodistas y al grupo de Población Altamente Informada, expertos en distintos ámbitos de management reconocida trayectoria profesional (como antiguos CEOs de empresas cotizadas, expertos en finanzas, anteriores máximos responsables de instituciones públicas y otros altos cargos) que, por su experiencia, poseen un profundo conocimiento sobre el desempeño de las compañías y los líderes.

Estas características les hacen capaces de llevar a cabo una evaluación rigurosa y analizar escenarios complejos, como la situación actual, donde la actuación de los líderes empresariales y políticos en la gestión del Covid-19 será determinante en la crisis actual. En la edición de 2020 hemos decidido introducir una serie de preguntas acerca de la gestión del Covid-19 por parte de los principales líderes empresariales españoles.

¿Cómo han actuado los grandes líderes en España? ¿Han cambiado las demandas y expectativas hacia los responsables de las grandes corporaciones? Un 84% de los expertos evalúa positivamente las actuaciones de los líderes empresariales, especialmente, ante liderazgos sensibles, a la altura de las circunstancias y en pro de la sociedad.

Entre los expertos consultados se resaltó como positivo que los líderes empresariales hubieran sido capaces de dejar a un lado la competitividad para trasladar un mensaje en pro del bien común. Algo que se reprocha a los grupos políticos por actuar de forma contraria, anteponiendo los intereses propios de los partidos frente al beneficio de la ciudadanía.

Las voces críticas señalan que han destacado solo las iniciativas de las empresas, con cierta falta de “personificación” de esas iniciativas. El líder de una compañía es la persona responsable de las decisiones y actuaciones de ésta, por ello, en situaciones de crisis, y, en concreto, en esta crisis que afecta en mayor medida a las personas, su salud y miedos, poder “personificar” y tener la certeza de que hay alguien detrás de una empresa, se hace más importante.

Entre los líderes más destacados se encuentran Amancio Ortega (Inditex), caracterizado por un liderazgo comprometido y puesto a disposición de la sociedad y el gobierno; Antonio Huertas (MAPFRE) por su liderazgo carismático y empático con trato y comunicación cercana para transmitir mensajes de optimismo; Juan Roig (Mercadona), por un liderazgo responsable y tranquilizador enfocado en una buena gestión y Ana Botín (Banco Santander) por un liderazgo proactivo y conciliador de intereses. También se reconocen el proceder de líderes como José María Álvarez-Pallete, Kike Sararola, Jordi Gual y Gonzalo Gortázar, entre otros.

Desde hace unos años, se ha observado el cambio en las demandas y expectativas depositadas en los líderes: los atributos asociados a la gestión y la estrategia son necesarios, pero el reto está en ser un líder cercano a los grupos de interés, constituir una figura de referencia, que inspire y aporte confianza.

Se demandan líderes que actúen desde la ética y la transparencia, sin perder de vista la sostenibilidad de las compañías, tan sensible en la difícil situación económica que se acerca. En el contexto de la crisis del Covid-19 se ha incrementado la importancia de atributos de liderazgo como la confianza, la ejemplaridad y, en especial, el impulso a la transformación digital y tecnológica, ante la necesidad de distanciamiento social. Se requieren líderes de empresas transparentes, más digitales y basadas en la relación con sus grupos de interés.

Ahora, las empresas deben asegurarse de que los compromisos adquiridos se cumplen realmente, que no son una respuesta motivada por la exigencia puntual de los stakeholders, sino surgidos un propósito real de la compañía. Sin ello, no podrá garantizarse la confianza de todos los grupos de interés.

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